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Tilcara es llamada así por el nombre de la tribu que la habitaba. Fue dada
en encomienda a su fundador español don Antonio de Argañaráz y Murguía, y a
sus herederos. Según un historiador jesuita el pueblo formado por los indios
Tilcara reducidos estuvo, si no es el mismo sitio actual, al menos en las
inmediaciones y su fundación se remonta al año 1586. Respecto a la primitiva
población no se han encontrado documentos que se refieren con claridad a sus orígenes.
En cuanto a la parte religiosa se ha considerado siempre a Tilcara como anexo de
Humahuaca y Tumbaya.
La imponente Quebrada de Humahuaca, paradisíaco paraje de nuestro país
declarado Patrimonio de la Humanidad, es el eje de esta pintoresca área por la
que corre el mencionado Río Grande y se destacan los interesantes yacimientos
arqueológicos.
En toda la zona las casas se destacan por ser de adobe, amasadas de tierra y
paja donde poblados de la época colonial se desarrollaron en relación con
significantes asentamientos prehispánicos. Una cadena defensiva de pucarás,
testimonian desde lo alto una cultura agrícola asombrosa capaz de construir
fortalezas para protegerse de los indígenas recolectores del este, y quizás de
atreverse a resistir al Imperio Inca del norte, si bien integraron el Collasuya
incaica desde fines del siglo XV.
Innumerables restos de ese pasado, pucarás, antigales, pinturas rupestres, están
diseminados por al zona y puedes ser visitados.
Persiste así por la zona costumbres prehispánicas importantes en las
celebraciones comunitarias donde participa todo el pueblo como las fiestas
patronales: los misachicos, el culto devoto a los difuntos, los pesebres
vivientes, la Semana Santa. También es muy importante el culto a la Pachamama y
otros ritos anteriores ala colonización, se puede observar como conviven las
apachetas indígenas con las iglesias coloniales por todo el área.
La música también es protagonista principal en esta zona donde es ejecutada
con instrumentos propios como: sikuris, quena, caja, erque, erquencho y
charango.
El carnaval se desenvuelve en todos sus pasos, también con entusiasta
participación popular. Los pueblos de toda esta región atesoran una ancestral
idiosincrasia donde coexisten tanto las tradiciones paganas como las religiosas.
Es interesante visitar el pueblo fortificado del Pucará y su Jardín Botánico
de Altura, siendo importante llegar hasta la denominada Garganta del Diablo para
apreciar la Quebrada en toda su extensión, también se recomienda una visita a
los hornos solares y las casas ecológicas.
Tilcara es un centro turístico de excursión y en temporada alta, asume un rol
de centro de estadía y veraneo del turismo regional. Cuenta además de los
museos, con centros artesanales, restaurantes, confiterías, servicio mecánico
y gomería. Posee una capacidad hotelera de aproximadamente ciento ochenta
plazas y camping con capacidad para alojar doscientas carpas.
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