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Paseos por la Ciudad
 
Área Histórica

Plaza Independencia

Es la plaza central de la ciudad, y está ubicada en lo que se denomina área o centro histórico, donde se destaca una armónica fuente de bronce iluminada, y una explanada para las presentaciones de la Orquesta Sinfónica. En su centro se yergue la estatua de la Libertad, realizada en mármol en 1904 por la reconocida escultora argentina Lola Mora (1866-1936), por encargo del presidente Julio A. Roca (9999-9999) para conmemorar la Declaración de la Independencia Argentina.
Un monolito recuerda la pica que expuso la cabeza de Don Marcos Manuel de Avellaneda, luego de su ejecución en Metán al ser decapitado en 1841.
La Plaza Independencia se ubica entre las calles 25 de Mayo, San Martín, Laprida y Av. 24 de Septiembre; anteriormente se denominaba Plaza Libertad, hasta el año 1904 que cambia su nombre con la inauguración de la Estatua de la Libertad indicada anteriormente.
Actualmente posee variedades de flores regionales que adornan sus paseos por las diagonales que la atraviesan; esta además circundada por una doble fila de naranjos y custodiada por importantes edificios en su alrededor como la Casa de Gobierno y la Catedral, ya que ha sido centro social y político de esta ciudad. Además, cerca de ella se encuentran pintorescos bares y cafés frecuentados por lugareños y turistas constantemente.

Museo de Prehistoria y Arqueología–Centro Cultural Universal

Depende de la Universidad Nacional de Tucumán y posee dos salas de exposición destinadas a arqueología de Perú, Bolivia, Argentina y etnología americana.
Esta sede pertenece a la Universidad Nacional de Tucumán, donde además se destaca una programación estable de cine, teatro, y exposiciones de fotografías; albergando importantes eventos culturales y artísticos. En sus salones es posible apreciar, en forma permanente, destacadas muestras de artes plásticas.
Se ubica en 25 de Mayo 265.

Correo

El importante edificio, ubicado en las calles 25 de Mayo y Córdoba, fue inaugurado el 24 de septiembre de 1939.
Por sus características y detalles refinados en la construcción, forma parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad. Una torre se alza sobre su esquina y sostiene en la parte superior un reloj enorme con cuatro vistas. La iluminación del edificio resalta de noche la realización de sus molduras y ventanales, dándole un toque peculiar a su fachada y dimensión de la edificación.

Casa de Gobierno

La sede del Poder Ejecutivo de la Provincia de Tucumán fue construida hacia el oeste de la Plaza Independencia entre 1908 y 1910, para reemplazar al antiguo Cabildo de la ciudad construido en 1793 por el Ing. Domingo Selva ante el encargo realizado por el gobernador Luis F. Nogués (edificación demolida en 1906).
Ubicada en la calle San Martín esquina 25 de Mayo, su inauguración, en 1912, fue realizada por el gobernador José Frías Silva con la presencia del presidente de la Nación Roque Sáenz Peña.
La arquitectura del edificio es de estilo barroco francés combinado con reminiscencias del clasicismo italiano. (arquitectura que combina estilo académico francés con elementos Art Nouveau, tendencia del fines del siglo XIX y comienzos del XX).
El edificio se eleva sobre una escalinata contorneada por farolas y barandas de bronce con dos rampas para vehículos en sus laterales. El diseño está coronado en la parte superior por tres imponentes cúpulas negras bulbosas que rematan el techo. También se destaca el pedestal central y la explanada en su fachada además del jardín y la particular iluminación del frente sobre la calle 25 de Mayo, siendo considerado un edificio único dentro de su clase.
Las ceremonias importantes y la recepción de visitantes ilustres se realiza en el “Salón Blanco”, un lugar digno de admiración, decorado por murales del famoso pintor español Julio Vilo y Prades e iluminado por fastuosas arañas que cuelgan del techo.
Durante los atardeceres de las fechas festivas, todo el sistema de iluminación del Palacio de Gobierno se enciende, brindando una interesante perspectiva frente a la Plaza Independencia.

Museo Provincial Casa Padilla

Está instalado en la casa de estilo italianizante que fuera del gobernador José Frías, para que luego lo heredara su hija Lastenia Frías de Padilla.
La casa fue construida en 1860 por Ángel Padilla quien pertenecía a una de las familias tradicionales tucumanas.
La sede se destaca por sus blancas molduras y rejas negras de hierro forjado con amplias salas y patios de influencia italianizante, característico en el desarrollo urbanístico de Tucumán en la segunda mitad del siglo XIX.
En su interior posee cuatro patios alrededor de los cuales se ubican las habitaciones.
El actual museo, (que funciona desde que en 1972 la casa fue vendida al gobierno provincial) cuenta con exquisitas piezas de porcelana china, mobiliario, obras de arte, además de muebles de Ernesto Padilla hijo, quien fue donante de la colección de platería que puede apreciarse en la famosa Casa de la Independencia.
Se ubica en 25 de Mayo 36, a escasos veinte metros aproximadamente de la entrada principal de la Casa de Gobierno. Abre sus puestas al público de lunes a viernes y posee una interesante tienda de artesanías.

Residencia de la Familia Nogués - Secretaría de Turismo

Se construyó en 1911 por el arquitecto ingeniero José de Bassols para residencia de la familia del gobernador Ing. Luís F. Nogués.
Marcó la introducción de un nuevo estilo de arquitectura francesa en la provincia. El “Petit Hotel” se destaca por su revoque estilo piedra parís de color gris anaranjado y el remate de mansardas de pizarra y zinc. Posee cuatro plantas que señalan las zonas funcionales de la casa como ser servicio, recepción y dormitorios.
El 1972 la adquirió el gobierno de la provincia para darle el actual destino de Secretaría de Turismo.
Se ubica en la calle 24 de Septiembre 484 en frente a la Plaza Independencia.

Templo o Iglesia y Convento de San Francisco

La Iglesia y Convento de San Francisco, construido en 1767, es un edificio precedido de una amplia galería dividida por cuatro grandes arcadas cerradas por rejas de preciosa filigrana y ha sido protagonista de la historia nacional.
En un comienzo lo creó la denominada Compañía de Jesús, siendo en 1772 cedido a la orden de los Dominicos y finalmente en 1782 a los Franciscanos, luego de la expulsión de los jesuitas de América por orden de Carlos III, rey de España, en 1767. Un siglo después Pedro Delgare Etcheverry lo reconstruye, cuidando en todo momento conservar su forma original.
Su antiguo recinto, ya demolido, sirvió de hospedaje a varios de los congresales de 1816 como así también a militares pertenecientes a los ejércitos de los generales Belgrano (1770-1820) y San Martín (1778-1850).
Ha sido declarado Monumento Nacional por las reliquias que conserva en su interior: el altar mayor originario de las misiones jesuíticas, altares menores de origen europeo, el altar de San Francisco Solano, la primera bandera nacional que fue presentada en el norte del país entre 1812 y 1813, la mesa y los sillones que fueron utilizados por los congresistas de 1816, objetos de miembros del ejército del Norte y de los Andes comandados por Belgrano y San Martín respectivamente, además otros elementos de valor histórico.
El frente de la “Iglesia de San Francisco” es de estilo italianizante, destacándose su cúpula recubierta con azulejos.
Su interior se encuentra decorado con pinturas que resaltan los elementos utilizados en su estructura. El altar mayor se encuentra precedido por San Miguel Arcángel; hacia su derecha se observa la primera bandera argentina que existió en la provincia de Tucumán y segunda en todo el territorio de Argentina.
Adosado al templo esta ubicado el “Convento de San Francisco” con una interesante riqueza en su patrimonio arqueológico e histórico, por lo que fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1986.
Se encuentra ubicado en 25 de Mayo esquina San Martín. Su fisonomía actual data de reconstrucciones efectuadas en 1879 y 1885, cuando se levanta el actual templo de estilo ecléctico de tres naves con crucero y cúpula, por iniciativa del Padre Guardián Fray Miguel García.

Jockey Club

Es otro edificio de la ciudad que se destaca por su diseño académico francés con elementos art nouveau, tendencia característica de fines del siglo XIX y comienzos del XX.
La sede comenzó a construirse en 1916 con el diseño perteneciente al arquitecto Luis Martín y en 1925 quedó bajo la dirección del arquitecto Ricardo Lambertini para ser la sede del antiguo club social “El Círculo” que al fusionarse luego con el denominado directamente “Club Social” en 1939, dio origen al actual “Jockey Club”. El “Club Social” era una antigua institución que funcionaba desde 1875.
El edificio posee tres plantas donde se ubican salas de juegos, exposiciones, un restaurante, un bar, salas de usos múltiples y un retórico salón de baile con jardín de invierno en su planta superior que ha albergado interesantes reuniones sociales.
El edificio ha sido sede, durante años, del tradicional baile de gala del 8 de julio donde se presentaban en sociedad a las jóvenes tucumanas.
Se encuentra exactamente en la calle San Martín 451.

Federación Económica

La actual sede de la Federación Económica de Tucumán fue anteriormente la residencia de la tradicional familia Frías Helguera hasta 1960. Fue la residencia del gobernador Federico Helguera (1824-1892).
En 1925 la casa fue remodelada por el arquitecto español José Graña, otorgándole un estilo andaluz que presenta actualmente.
El edificio se destaca también por sus líneas y arquitectura ecléctica con elementos de estilo barroco.
En su interior resaltan elementos de estilo hispánico-musulmán como paredes recubiertas de mayólicas en los patios, y ornamentos heráldicos pertenecientes a la genealogía de los dueños.
Se ubica a escasos metros de la sede del Jockey Club, en la calle San Martín 427, frente a la Plaza Independencia.

Catedral

Es unos de los templos más importantes en la ciudad, cuya construcción comenzó en 1847 y fue bendecida el 19 de febrero de 1856 en su inauguración, ubicándose en el mismo sitio que ocupó en Ibatín en el siglo XVI (primera fundación de la ciudad). En la inauguración pronunció un efusivo discurso el reconocido Fray Mamerto Esquiú.
La obra fue realizada por el ingeniero francés Pedro Dalgare Etcheverry, quien diseñó la fachada del edificio con un estilo neoclásico y superponiendo distintos estilos en su diseño dórico en el piso inferior, jónico en el intermedio y corintio en el superior.
El frontis de la Catedral esta coronado por una imagen de la Virgen de Lourdes. Se destaca también en el frontis de su fachada un bajo relieve que representa el paisaje bíblico en el que Moisés descansa durante la travesía por el extenso desierto, conjuntamente con el pueblo de Israel, obra del escultor Juan Bautista Finochiaro.
Las dos torres laterales están coronadas por cúpulas bulbosas, en la de la izquierda se encuentra el reloj que pertenecía al Cabildo de Tucumán, demolido en 1906. En las torres se ubican campanas que datan desde 1856.
En su interior presenta una amplia nave central que posee una cúpula sobre el crucero. El templo esta custodiado con la cruz de madera de la fundación de Ibatín y las imágenes de los santos Judas y Simón, vicepatronos de la ciudad. Posee una urna con los restos del General Gregorio de Aráoz de Lamadrid y los sepulcros de dos obispos tucumanos José Eusebio Colombres y José Ignacio Aráoz.
En el altar mayor se ubica representada “La Anunciación”, copia del Greco. La bóveda esta decorada con pinturas que aluden a la creación del mundo; siendo su autor Félix Rebol.
El Museo de Arte Sacro también pertenece al templo que fue creado en 1968 guardando valiosos e históricos testimonios de la antigua Iglesia Matriz además de colecciones de arte religioso, platería, ornamentos y pinturas del siglo XVIII.
Este importante templo se encuentra frente a la Plaza Independencia, en la esquina de las calles Congreso y 24 de Septiembre. Fue declarada Monumento Histórico.

Museo Histórico Provincial “Presidente Nicolás Avellaneda”

Funciona en la casa donde pasó parte de su infancia el doctor Nicolás Avellaneda (1836-1885), construida por el gobernador José M. Silva en 1835, abuelo materno del presidente Nicolás Avellaneda.
Erigida por Pedro Dalgare Etcheverry, en ella se destacan sus techos coloniales cubiertos de tejas españolas, y se la denominaba la “Casa de las Cien Puertas” porque originalmente poseía esa cantidad.
Cuenta con varias salas permanentes y temporarias donde se exhiben colecciones de gran valor histórico, obras de arte e iconografía.
Se fundó en 1976 como “Museo Presidente Nicolás Avellaneda” conservando un valioso testimonio de piezas arqueológicas indígenas pertenecientes a la cultura Tafí y Santamariana; de la vida colonial y la sociedad tucumana de los siglos XVII y XVIII; documentos relacionados con la Batalla de Tucumán en 1812 y Declaración de la Independencia 1816; diversas obras de arte de destacados autores como la artista argentina Lola Mora (conservándose veintiún carbonillas realizadas por ella misma cuando fue introducida por el maestro italiano Santiago Falcucci en las técnicas del dibujo y el retrato); cartas manuscritas y discursos famosos de los presidentes tucumanos Nicolás Avellaneda (que gobernó desde 1874 a 1880) y Julio A. Roca (que gobernó desde 1880 a 1886 y posteriormente desde 1898 a 1904); y finalmente una colección numismática interesante donde se puede apreciar monedas altoperuanas del siglo XVII.
Se ubica en la calle Congreso 56. Tel. (0381) 431-1039. El horario es de lunes a viernes de 9:00 hs. a 12:30 hs., y de 15:00 hs. a 17:30 hs.; los sábados abre sus puertas al público desde las 9:00 hs. a las 12: 00 hs. Fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1941.

Casa o Museo Histórico de la Independencia Argentina

El 9 de julio de 1816 se reunió en este solar el Congreso General Constituyente que declaró la Independencia Nacional (en ese momento de las “Provincias Unidas del Sud”) en una de sus importantes salas.
La antigua casona, de edificación colonial de fines del siglo XVIII, se destaca por su arquitectura en su frente, en donde se aprecian dos semicolumnas salomónicas custodiando la puerta de entrada principal. Posee en su interior tres patios ornamentados con especies vegetales diversas y un pintoresco aljibe en uno de ellos.
Conserva la Sala Histórica, lugar donde sesionaron los congresistas y algunos de los objetos usados en la ocasión como mobiliario de la época e importante galería iconográfica.
Llaman la atención, en el tercer patio posterior, los dos bajo relieves de bronce alusivos que Lola Mora realizó en 1904 para el templete del Salón de la Jura encargados por el presidente Julio A. Roca. Los motivos de los bajo relieves se denominan “El 25 de Mayo de 1810” y “La Jura de la Independencia de 1816”.
El “Salón de la Jura” conserva su estructura original de fines del siglo XVIII, siendo la única parte que se conserva intacta, y exhibe veintiocho retratos de los congresistas que participaron en las sesiones, conjuntamente con la mesa de la jura y los sillones de Narciso Laprida (presidente de la Asamblea), Juan José Paso y Manuel Serrano (secretarios) donde se firmo el Acta de la Declaración de la Independencia.
Posee además un importante Museo en su interior, donde se exhiben obras de arte sacro y retratos de familias tradicionales de la provincia de Tucumán, además de una colección de platería altoperuano y elementos pertenecientes a los siglos XVII y XVIII. También en distintas Salas de la Casa se conservan muebles y objetos que pertenecieron al ilustre Manuel Belgrano (1770-1820).
El “Museo” que en sí se ubica en toda la planta baja se divide en las siguientes Salas, empezando por la habitación ubicada a la izquierda de la puerta principal que rodean al patio: 1º Virreynal (mobiliario colonial perteneciente a misiones jesuíticas y a la familia Zavalía antiguos dueños de la casa; también se destacan óleos religiosos del siglo XVIII, tallas de madera y mobiliario isabelino), 2º Independencia (actas de la Declaración de la Independencia de 1816, cartas manuscritas, muebles históricos de Manuel Belgrano y la Biblia y el candil que se utilizaron en el acto de la jura), 3º Constitución (se exhibe Constitución Nacional de 1853, un original de Bases y Puntos de Partida para la Organización Política de la República Argentina de Juan Bautista Alberdi, el bastón de mando de marfil y oro del entrerriano Justo José de Urquiza, y otros importantes objetos de personajes políticos argentinos), 4º Salón de Música (se reproduce un salón de música y entretenimiento de las residencias del siglo XIX), 5º Salón de la Jura (una de las principales atracciones, que consta del salón rectangular y sus muebles donde se reunían a debatir los congresales en 1816 para proclamar la Independencia definitiva del país de la madre España), 6º Platería (donde se exhiben piezas de platería de valor de los siglos XVIII y XIX como candelabros, mates, espejos altoperuano y jarrones art nouveau franceses; donadas en su mayoría por la tradicional familia tucumana Padilla).
Un complejo sistema electrónico permite presenciar el “Espectáculo de Luz y Sonido” denominado “Tucumán Cita a la Patria” que, con gran realismo, revive los sucesos de aquellos días. Las voces más representativas de nuestra nacionalidad, encarnadas por actores, dan vida al 9 de Julio de 1816 mediante luces, sonidos y colores, logrando conmover, mientras es inevitable volver en el tiempo y evocar así la atmósfera de un pasado que es gloria para el pueblo argentino.
Se escuchan las exclamaciones del pueblo, la lectura del acta, voces de personalidades políticas de esa época como Paso, Laprida, Godoy Cruz; y también las voces de los congresales y tantos otros patriotas hoy venerados. Es posible oír además el juramento de los diputados y hasta el rasguido de la pluma con que firman el histórico documento que anuncia la Patria Nueva. Gritos de júbilo y aplausos trascienden la técnica para manifestarse con profundo realismo, de la misma manera en que se vive la exaltación patriótica de los congresales en aquel 9 de julio de 1816, día imborrable en la memoria cívica del país.
La puesta en escena de este espectáculo ha exigido la participación de numerosos especialistas como historiadores, escritores, actrices, actores, músicos, cantantes y técnicos entre otros. El fervor que se ha puesto para asumir la obra, ha sido también factor fundamental en la alta calidad del resultado.
La obra se realiza bajo la dirección del español Manuel Benítez Sánchez Cortés, la coordinación musical de Ariel Ramírez y el guión del tucumano Manuel Serrano Pérez.
La Casa se encuentra ubicada en Congreso 150. Tel. (0381) 431-0826. Es importante tener en cuenta que la Casa permanece abierta al público de lunes a domingo de 9:00 hs. a 13:00 hs. y de 15:30 hs. a 19:30 hs. sólo cierra sus puertas los días feriados 1º de Mayo, 24, 25 y 31 de Diciembre y el 1º de Enero. El “Espectáculo de Luz y Sonido” se presenta todas las noches de miércoles a lunes a las 20:30 hs.
Las visitas guiadas en forma gratuita se concretan en la puerta de entrada de esta ilustre Casa de Tucumán. Fue declarada la Casa Histórica Monumento Histórico Nacional en 1941.
En 1872 durante la presidencia de Faustino Domingo Sarmiento se dispuso la compra del inmueble destinándoselo a oficinas de correo y del juzgado federal, por lo cual se demolió el frente de la vivienda.
En 1903, parte de esta histórica casa que es uno de los puntos turísticos más atractivos de la ciudad, fue demolido y por una Ley sancionada en 1939, se logra finalmente que sea reconstruida en 1941 otorgándole a la casa su original estilo barroco español de 1816, encargándose el trabajo al arquitecto Mario Buschiazzo como se ha indicado.
El trabajo del arquitecto Mario Buschiazzo y su equipo fue intenso pues mediante una prolija búsqueda en archivos y recurriendo a fotografías de 1869, logro reconstruirla para devolverle su aspecto original mediante una ley propiciada por el tucumano Ramón Paz Posse y la activa labor conjunta de la Comisión Nacional de Museos y Monumentos Históricos.

Iglesia y Convento de Santo Domingo

Este templo pertenece a la orden dominicana y fue inaugurado en 1884, siendo construido por los hermanos Agustín y Nicolás Cánepa, quienes erigieron el actual templo de tres nades con dos altas torres. En 1905 se completaría la edificación con la construcción final de la fachada estilo neomanierista, que se conserva en la actualidad.
Hasta 1875 esta Iglesia perteneció a los Franciscanos y luego, por un convenio entre congregaciones, paso a mano de los Domínicos.
Su imponente entrada esta precedida por altas columnas y dos estatuas que representan a fray Justo Santa María de Oro y a fray Manuel Pérez.
Es notable el templo por su importantísimo altar mayor y el magnífico órgano emplazado en el coro. La basílica además posee una excelente acústica, por tal motivo ha sido sede de importantes conciertos de música litúrgica religiosa.
En su interior conserva la imagen de Nuestra Señora del Rosario realizada en Cuzco (Perú) y traída en 1685; además de otras importantes piezas de ingeniería antigua, como el Cristo Yacente, La Dolorosa, el Santo Domingo Penitente y Nuestra Señora del Tránsito.
El templo posee tres amplias naves con tragaluces y vitrales que brindan al entorno una luminosidad y atmósfera especial.
Se encuentra en la calle 9 de Julio entre las calles San Lorenzo y Crisóstomo Álvarez.
En 1965 se erigió junto al templo la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino.

Iglesia de Nuestra Señora de la Merced

Este templo fue inaugurado en 1950. Su estilo es neocolonial y tiene grandes vitrales laterales.
En el interior del templo se encuentran vistosos vitrales y se conserva el Camarín de la Virgen de la Merced (“Generala de los Ejércitos de la Patria” por declaración del General Manuel Belgrano), declarado Monumento Histórico Nacional, con el histórico bastón de mando con empuñadura de oro del Ejercito del Norte que Manuel Belgrano le ofrendó en 1812.
La devoción por la Virgen de la Merced es muy importante en esta ciudad desde la antigüedad, y el propio Manuel Belgrano le dedicó el triunfo de los patriotas argentinos frente al ejército realista provenientes del Alto Perú en la Batalla de Tucumán el 24 de septiembre de 1812, Día de la Virgen patrona del templo. En su interior dos frescos recuerdan los sucesos de aquella histórica e importante batalla en donde triunfó el Ejercito del Norte, de quien se conserva además en el interior de la iglesia numerosas medallas, insignias y banderas de divisiones.
En el ala derecha de la nave central se ubica un mural de estilo realista que representa la mencionada batalla. En el centro de la escena se observa al Gral. Manuel Belgrano ofreciendo su bastón de mando a la Virgen de la Merced. Esta victoria fue un giro muy importante para el país relacionado con las luchas de la independencia de España, motivo por el cual la provincia de Tucumán fue denominada desde ese entonces “Sepulcro de la Tiranía”; pues Manuel Belgrano en 1812 venía retrocediendo desde Jujuy al mando del Ejercito del Norte perseguido por los realistas, y recibió por el Gobernador de Tucumán, Don Bernabé Araóz un importante apoyo político y militar decidiendo enfrentar a las tropas que comandaba el español Pío Tristán, y derrotándolas en la Batalla de la ciudadela, hoy denominada Batalla de Tucumán.
En el ala izquierda de la nave central se ubica otro mural que representa la Batalla de Salta librada el 20 de febrero de 1813.
En su interior se encuentran también estandartes tomados a los realistas como en la Batalla de Salta (1813) en la provincia limítrofe de Salta, y de Humahuaca (1817) en la provincia norteña de Jujuy.
Este templo fue una humilde capilla colonial desde 1834 hasta 1942; recién en 1959 se inaugura el actual templo de estilo neo colonial.
El día 24 de Septiembre se celebra la festividad de la “Virgen Nuestra Señora de la Mercedes” con la procesión que simboliza la profunda fe católica de todos los ciudadanos tucumanos.
Como se menciono, el General Manuel Belgrano nombró Generala del Ejército Argentino a la patrona de Tucumán, la virgen de La Merced, porque en la batalla de Tucumán librada en su festividad, el 24 de septiembre de 1812; resultaron victoriosas las fuerzas patrióticas o criollas contra las realistas o españolas. Por esta causa la Iglesia de la Merced, donde se conserva la imagen de la Virgen y el bastón de mando del General Belgrano, recibe del Ejército Argentino el sueldo correspondiente al grado de un general.
Se ubica en Rivadavia y Av. 24 de Septiembre. Fue declarada Monumento Histórico.

Basílica del Santísimo Rosario

Inaugurada en 1884, posee valiosas imágenes religiosas, destacándose en el altar mayor la Virgen del Rosario como una de las más antiguas de la iconografía de la provincia de Tucumán.
Se ubica en la calle 9 de Julio 165.

Peatonal Muñecas y Peatonal Mendoza

Aproximadamente a una cuadra hacia el oeste de la Plaza Independencia se ubica la Peatonal Muñecas (del 0 al 300), que alberga a una cantidad importante de locales comerciales, restaurantes, bares y tiendas en una extensión de aproximadamente cuatro cuadras de largo. Es ideal visitarla en las noches pues adquiere una iluminación muy pintoresca.
Las peatonales, que son las principales arterias comerciales de la ciudad, comprenden la calle Muñecas desde 24 de Septiembre hasta Córdoba; y la calle Mendoza desde 25 de Mayo hasta Junín.
Dichas arterias están adornadas de pequeños naranjos, faroles y bancos, siendo un paseo interesante para realizar en la ciudad.

Campo de las Carreras

Conocido como Campo de la Tablada o La Ciudadela, es el lugar donde se libró la batalla de Tucumán el 24 de septiembre de 1812.
La parte central corresponde a la actual Plaza Belgrano.

Museo Didáctico - Instituto de Investigación Miguel Lillo

Es uno de los centros científicos más importantes del país, dedicado la investigación de la flora, la fauna, la geografía y la arqueología. Sin duda conserva una interesante colección de minerales, fósiles y muestras de flora y fauna regionales, que se complementan con un extenso jardín botánico dedicado exclusivamente a las especies que habitan la selva tucumano-boliviana o selva de la yunga.
Sus colecciones cuentan con 700.000 piezas en el herbario, 15.000 aves y 2.000.000 de insectos. El Museo, fundado en la década de 1960, posee una sala biológica, una geológica y una paleontológica. Además cuenta con una Biblioteca especializada.
Se recomienda visitar las salas divididas en secciones temáticas (Minerales, Periodo Triásico y Jurásico, Era Cuaternaria, Botánica, Invertebrados y Fauna Regional) y prestando atención a las colecciones de fósiles, esqueletos de dinosaurios, mamíferos prehistóricos, animales embalsamados y los componentes del ecosistema marino.
En un principio dentro del predio se encontraba la casaquinta del Dr. Miguel Lillo, quien legó a su fallecimiento en 1931 toda la colección y su biblioteca para que se continúen sus estudios e investigaciones; de esa manera se formó la “Fundación Miguel Lillo”. Los restos de este destacado botánico, investigador y profesor tucumano descansan en los jardines del mismo entre los árboles, custodiados por dos esculturas alegóricas que representan la “flora” y la “fauna” respectivamente.
El “Jardín Botánico de la Fundación Miguel Lillo” conserva un rico patrimonio arbóreo que lo convierte en uno de los más importantes de la región del noroeste por la calidad y cantidad de ejemplares que en el mismo se pueden apreciar. En este lugar los visitantes pueden tomar conciencia de la importancia de la diversidad florística que los rodea. Los distintos accesos ofrecen reconocer a más de cien especies arbóreas, arbustivas y herbáceas de la región. Cuenta con espacios cuidadosamente acondicionados para Cactáceas, Suculentas, Aromáticas, Medicinales y Orquídeas.
El jardín botánico se emplaza a escasas cuadras del centro de la ciudad de San Miguel de Tucumán y el predio, de aproximadamente una hectárea, es compartido con el Instituto de Investigación, Herbario, Biblioteca, Museo Pedagógico de Ciencias Naturales y la Administración.
El recorrido del Jardín Botánico se realiza a través de caminos que llevan a los diferentes espacios creados como un sencillo laberinto que revela la exuberante vegetación. Los guías especializados explican aspectos botánicos interesantes de la flora tanto a grupos escolares como al público en general. Se pueden realizar caminatas autoguiadas a través de un folleto guía que se provee en la entrada al mismo.
Situado también dentro de este inmenso complejo se ubica la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Tucumán.
Se ubica este Complejo en Miguel Lillo 251. Tel. 0381 423-1860 y abre sus puertas de lunes a viernes de 9:00 hs. a 12:00 hs. y de 15:00 hs. a 18:00 hs.

Museo Folclórico Prov. y Mercado Artesanal "G. M. Belgrano"

Casa de fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX, que perteneció a la familia del obispo José Eusebio Colombres.
Sus paredes son de ladrillos asentados en barro, la cubierta es de tirantes de quebracho y exhibe tejas españolas. La casa carece de elementos decorativos y en su interior se ubican dos patios rodeados de habitaciones, en una de las cuales, el 11 de febrero de 1859 falleció el obispo Colombres.
Desde 1943 funciona como Museo Folclórico y Mercado Artesanal, exhibiendo en sus salas excelentes muestras de artesanías prehispánicas, coloniales y modernas.
Sin duda sus salas están destinadas a exaltar la tradición y mostrar artesanías populares del Noroeste argentino.
El Museo expone platería, alfarería, randas, telares, instrumentos musicales, imaginería y en el Mercado artesanal se comercializan auténticas artesanías tucumanas.
Se ubica en 24 de Septiembre 565.

Museo Juan Carlos Iramain

Funciona en la casa del escultor tucumano y lleva su nombre. Muestras obras que realizó él mismo.
Se ubica en Av. 24 de Septiembre y Entre Ríos.

Museo Provincial de Bellas Artes ”Timoteo Eduardo Navarro”

Fue creado en 1915 por el gobernador Ernesto Padilla y ocupa actualmente un edificio de estilo académico francés. Fue construido en 1908 para ser sede del Banco de la Provincia de Tucumán, luego fue destinado al consejo de Educación, hasta que en 1977 paso finalmente a ocuparlo el Museo de Bellas Artes.
En su interior permanentemente se realizan exposiciones de todas las ramas del arte;
sus colecciones son obras de notables artistas representativos de la provincia y del país, como así también del extranjero.
Se ubica en 9 de Julio 46.

Área Parquizada

Parque 9 de Julio

Su creación fue iniciativa del Dr. Alberto del Soldati en 1897, posee una extensión de cuatrocientas hectáreas y fue trazado por medio de curvas, circunferencias y arcos por el arquitecto y paisajista francés Carlos Thays (creador de todos los grandes parques del país) para los festejos del centenario de la Declaración de la Independencia (1916), en una zona de ciénagas denominado Antiguo Pantano.
El trazado parte de un óvalo central gigantesco formado por calles y avenidas, y en él se destacan el lago artificial, un reloj de flores, jardines cuidadosamente conservados, ejemplares de la flora típica tucumana, una fuente luminosa y una pérgola circular de grandes dimensiones, con la parte central cubierta por cinco mil rosales. Completan los atractivos del parque un pequeño parque de diversiones y aproximadamente sesenta obras estatuarias. Dentro de las dispersas estatuas y composiciones escultóricas se destacan la serie dedicada a los “Próceres Tucumanos” (sobre Av. Soldati), “El Laocoonte y sus Hijos” (replica de una obra del Renacimiento italiano sobre Av. Posse) y el Monumento a Julio A. Roca (presidente en el extremo noroeste del frondoso parque).
En este parque tienen su sede las instalaciones de la Sociedad Rural, el Autódromo (entrenamiento y competencia de carreras de autos y motocicletas de la provincia; se accede por Av. de los Inmigrantes hacia el norte) y el “Palacio de los Deportes” (estadio municipal de básquet, donde también se realizan festivales musicales y artísticos; cerca del cual se ubican otras instalaciones para practicar deportes como el Club Hípico y el Lawn Tennis Club).
El “Lago San Miguel” es un lago artificial que es muy concurrido especialmente los fines de semana. Puede recorrérselo caminando a su alrededor y cruzando un puente, o directamente alquilando botes de remo o bicicletas de agua. El lago, ubicado a pasos de la Av. Benjamín Araoz, posee dos islotes en su interior habitados por patos y otras aves de la región. En una de sus márgenes se encuentra la denominada “Confitería del Lago”. Aproximadamente a una cuadra al oeste se encuentra el Complejo de la Universidad Nacional de Tucumán.
“El Reloj” es una atracción interesante para los que visitan este extenso parque, al que se llega por Av. Ramón Paz Posse doblando hacia la derecha y caminando aproximadamente unos cincuenta metros. El antiguo y pintoresco reloj, que marca las horas en el centro del parque, está ornamentado con ligustrinas, distintas clases de flores y plantas de la región. Posee además grupos escultóricos a su alrededor para apreciar.
El “Parque de Diversiones”, de pequeñas dimensiones, se ubica sobre la Av. Capitán Casares y es ideal para ir con niños pequeños. Cercano a este se ubica la “Estación del Ferrocarril Turístico” que recorre los principales atractivos turísticos del pintoresco Parque 9 de Julio.
El Parque esta custodiado por las Av. Coronel Suárez, Av. Gobernador del Campo, Av. Saldati y Av. Benjamín Aráoz. Su diseño original se basó en las pautas del paisajismo ingles del siglo XVII. El toque decorativo realizado con el correr de los años la dio la distinción que lo caracteriza y que le valió a Tucumán la denominación de “Jardín de la República”.

Casa del Obispo Colombres

Si bien la casa fue restaurada en 1913, su construcción pertenece a fines del siglo XVIII.
De típicas líneas coloniales, es sede del Museo de la Industria Azucarera y exhibe diversos elementos de la fábrica de azúcar instalada en 1821 por el Obispo José Eusebio Colombres, congresal de 1816 e ilustre religioso tucumano; que echó los cimientos de la industria azucarera tucumana; los pioneros habían sido los jesuitas expulsados en 1767 por la corona española. En este museo se exhiben interesantes muebles y objetos de la época colonial, de la historia provincial de Tucumán y relativos a la iniciación y evolución de la industria azucarera en el norte argentino.
La casa, uno de los pocos edificios que conservan rasgos arquitectónicos de fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX en la ciudad, en sus orígenes poseía forma de herradura y ha sido declara Monumento Histórico.
Consta de dos plantas con recova, pisos de ladrillones en la planta baja y madera en la planta alta. Se destaca exteriormente su estructura simple de color blanco con dos plantas y los típicos arcos de medio punto sobre pilares. En los techos se utilizaron las tejas color ladrilllo de las construcciones españolas.
En la entrada de esta casa se ubica bajo un templete un antiguo trapiche de roble, con el que se moliera antiguamente la caña, que pertenecía a la fábrica de azúcar que el obispo poseía en esta finca y se accionaba utilizando bueyes. A un costado de la casa, esta emplazado el primer trapiche a vapor de origen francés que se utilizó posteriormente.
La casa se ubica en el Parque 9 de Julio, cerca de la Av. Capitán Casares y Av. Moya dando su ala oeste cerca de la Av. de los Próceres.

Avenida Sarmiento

Es una arteria muy importante de la ciudad, en ella se ubica el Barrio Norte con destacadas viviendas y elegantes edificios de inicios del siglo XX.
En ella se destacan, como símbolo de la pujanza de principios del siglo XX, varias edificaciones, algunas de ellas detalladas a continuación:
El “Teatro San Martín”, inaugurado en 1912 con el nombre Odeón, posee una importante sala lírica, siendo la sede del coro y ballet estable de la provincia.
Durante varios años permaneció cerrado y en 1959 fue reinagurado con su actual denominación para convertirse con el tiempo en sede del cuerpo estable de Ballet, Coro y Teatro de la provincia. En 1979 se ensanchó el hall de acceso y el foyer sin alterar el estilo. El teatro posee capacidad para aproximadamente novecientos espectadores.
La “Legislatura Provincial” edificio de arquitectura neoclásica sede del poder legislativo provincial desde 1983, que se ubica en la misma manzana donde está el Teatro San Martín; anteriormente fue sede del casino de la provincia. Sin duda es unas de las edificaciones más imponentes en la ciudad de San Miguel de Tucumán.
El “Colegio Nacional” ubicado en las intersecciones de las calles Sante Fé y Muñecas, de estilo también neoclásico, fue edificado como casa de estudio secundario en 1915; y el “Casino de Tucumán” construido en 1912 con detalles franceses de art nouveau, fue en sus comienzos el denominado Savoy Hotel. Actualmente es unos de los casinos más grandes del país y forma parte, junto a la Legislatura Provincial y al Teatro San Martín, de la cuadra más elegante de la ciudad en el pintoresco Barrio Norte.
La “Plaza Urquiza” es un área verde del denominado Barrio Norte de la ciudad que se encuentra rodeada de pintorescos bares, confiterías y restaurantes para todos los gustos.
Esta avenida se la recomienda recorrerla por las noches los fines de semana por su atractiva atmósfera y la calidez de sus calles.

 
Circuitos Turísticos
 
Zona Norte (Cerros)

Se inicia este itinerario a 90 km. de San Miguel de Tucumán, tomando la RN 9 y luego la RP 311, hasta llegar a San Pedro de Cololao, centenaria villa de pintoresco encanto, rodeada de espléndidas serranías. Por la zona se podrá admirar las artesanías en cuero o saborear los renombrados quesillos Colaleños.
En toda esta zona se puede cabalgar a lomo de un manso caballo de andar, sumándose a cabalgatas que recorren museos, tambos y otros puntos interesantes, acompañado por guías expertos en estos temas; también se puede aprovechar estos paseos para realizar safaris fotográficos, ya que los paisajes visitados son de una belleza imponente.
Se destacan varias actividades deportivas y al aire libre especialmente el trekking, cabalgata, escalada y parapente.

Yerba Buena
A 12 KM.

Antes de llegar al cerro San Javier, a pocos kilómetros de San Miguel de Tucumán, se encuentra Yerba Buena, una de las ciudades que más embelleció el paisaje en los últimos años.
Aquí se construyeron pintorescas casas residenciales con amplios jardines y diversos estilos arquitectónicos.
La zona cuenta con un importante centro comercial, shopping, bares y restaurantes de moderno diseño en su principal avenida.
Durante los fines de semana es el lugar elegido para jóvenes porque sus denominados boliches y pubs son los más importantes de Tucumán.

San Javier
A 25 KM.

La cumbre del Cerro San Javier o Anta Muerta se encuentra a 1.220 m.s.n.m., aproximadamente a unos 24 km. de San Miguel de Tucumán. Sobre este Cerro se ubica la Villa San Javier de características veraniegas, que cuenta con destacadas hosterías.
Desde la villa, llena de casas residenciales y árboles, se puede divisar la belleza de la llanura tucumana obteniéndose una interesante vista panorámica.
Está rodeado por el Parque Aconquija, con espléndidos bosques donde dan la nota de realce las copas de los árboles, de las que cuelgan verdaderas cortinas de enredaderas florecidas. Los troncos están cubiertos de plantas parásitas, entre las que sobresale la flor del aire. En las hondonadas húmedas hay helechos y begonias.
Una de las principales atracciones del lugar es el Cristo Redentor o Bendicente, escultura inaugurada en 1942 visible desde San Miguel de Tucumán por sus características: 28 metros de altura y 135.800 kilogramos. El lugar donde se levantó el Cristo Redentor o Bendicente, escultura extraordinaria realizada por el artista tucumano Juan Carlos Iramain, es uno de los más fotografiados de la provincia, desde allí, a unos 1.300 m.s.n.m., se pueden apreciar las luces de la ciudad y las principales avenidas que recorren toda su extensión, además de los sembradíos vecinos.
Con antecedentes en el museo Cristológico del vaticano, el Cristo Bendicente está realizado en cemento y piedra laja dentro de los cánones del realismo naturalista.
Es un lugar muy adecuado para disfrutar de un fin de semana agradable y especialmente en días soleados. Posteriormente se accede a la villa veraniega de San Javier, en la cual se ubica una tradicional hostería, próxima al destacado monumento, donde se ofrece alojamiento y gastronomía típica para quienes llegan hasta esta zona, además de interesantes excursiones de trekking, caminatas o cabalgatas.
Un lugar que merece ser visitado con sus setenta hectáreas de superficie es la Reserva de Flora y Fauna “Horco Molle”, que se ubica sobre la Sierra de San Javier a unos 5 km. a la derecha de Av. Aconquija. Esta abierta al público todos los días de 9:00 hs. a 19:00 hs. En la misma, además de una gran variedad de especies vegetales pueden avistarse tapires, monos, osos hormigueros, carpinchos y hasta yacarés, como fauna típica de la región.
Para tener en cuenta, los paisajes que rodean a la Villa San Javier son: al este la ciudad de San Miguel de Tucumán en el llano, al oeste las cumbres de Taif, Amfama y Cabra Horco, y al fondo de estas las cimas de las cumbres Calchaquíes, casi siempre nevadas.
San Javier se ha convertido en los últimos tiempos en el centro del aladeltismo o parapente nacional, en la montaña se construyó una plataforma para los lanzamientos, y el aterrizaje se efectúa metros abajo, en la pista de un aeroclub de la provincia.

Villa Nougués
A 35,6 KM.

La villa, ubicada aproximadamente a unos 35 km. de San Miguel de Tucumán, fue fundada en la década de 1920 como lugar de descanso y recreación por el gobernador e ingeniero Luis F. Nougués, familiar de los propietarios del conocido ingenio San Pablo; a casi 1200 m.s.n.m., dentro de la Sierra de San Javier. Es un paraje serrano con lujosas residencias veraniegas que se levantan sobre las ondulaciones del terreno, en medio de una vegetación subtropical que contornea las montañas con numerosos helechos, enredaderas y hortensias que en el invierno suelen cubrirse de nieve durante los días más fríos del año.
Despiertan la atención la Capilla del pueblo construida con piedra laja de estilo gótico, entre pinares, fiel copia de la de Bouxt de los Pirineos en Francia; el puente colgante que vincula dos cerros de las adyacencias; y la “Gruta de la Virgen de Lourdes” relacionada con la mística religiosa.
El lugar se presta para la realización de paseos a pie o a caballo por zonas aledañas donde abundan ejemplares de helechos y lianas tropicales. La villa cuenta además con un club de golf y una hostería muy pintoresca dentro de esta exuberante región.
Las residencias, con espectaculares parques, fueron construidas con paredes de piedra extraídas de canteras de la zona.
Desde estas montañas se pueden divisar, por las noches, las luces de la capital de la provincia, los cañaverales y otras ciudades obteniendo una vista panorámica muy interesante.
Se llega mediante la RP 338.

Loma Bola
A 25 KM.

Para llegar a Loma Bola se puede ir desde el centro de San Miguel de Tucumán por Av. Mate de Luna hacia Aconquija hasta San Javier; al llegar a las cumbres se debe girar a izquierda hacia Villa Nogues. Aproximadamente a 4 km. se encuentran los carteles que indican Loma Bola, situado a 1.330 m.s.n.m., con un desnivel de 800 metros.
En las inmediaciones sobre Loma Bola, se puede observar la plataforma de lanzamiento de parapentes que atrae e infinidades de deportistas y observadores.
Desde 1995 en este lugar se han formado a los pilotos oriundos de esta provincia y se organizan eventos de nivel nacional e internacional.
El despegue Loma bola es uno de los más cómodos del país, pues cuenta con una verde y suave pendiente de escuela. El aterrizaje es amplio y simple con numerosas opciones además del campo oficial.
Se realizan interesantes vuelos biplazas acompañados de un instructor sin necesidad de preparación previa.

Raco
A 55 KM.

Por RN 9, a unos 28 km. de San Miguel de Tucumán se ubica la RP 341, sobre la entrada misma del pueblo de Tapia, allí girando hacia la izquierda, antiguas lomadas hacen sumergirnos en Raco.
Los orígenes de Raco se remontan al siglo XVII, época en que el capitán español García Medina donó a los jesuitas las tierras donde se establecieron la estancia del valle de Raku (redondo). Su clima benigno y la zona serrana atraen a numerosos visitantes en toda época del año. Sobre el ondulado terreno, que se cubre de flores en verano, se levantan pintorescos chalés y las casas de las estancias, rodeadas por típicas pircas. El arroyo Raco y el río Siambón, a corta distancia, ofrecen sus aguas flanqueadas por sauces, en las que se pescan truchas.
Este paisaje sirvió de inspiración al músico Atahualpa Yupanqui en 1935, durante su refugio serrano en Tucumán, para componer varias de sus zambas con las que recorrió el mundo cantando y dando trascendencia a la villa del Noroeste tucumano. El músico y poeta Atahualpa Yupanqui construyó en Raco un humilde rancho y convivió con los lugareños recorriendo los Valles Calchaquíes que lo inspiraban para componer.
La localidad se ubica dentro del departamento de Taif Viejo destacándose por su clima cálido en verano y con noches frescas; y el invierno el clima es frío con temperaturas bajas especialmente por las noches, soliendo nevar en ciertas ocasiones sorprendiendo a sus habitantes y atrayendo a turistas que se acercan al lugar para contemplar el imponente paisaje inusual.
Sin duda en esta valle, situado aproximadamente a 1.100 m.s.n.m, la sierra de San Javier adquiere su máxima expresión.

El Siambón
A 64,7 KM.

A escasos 5 km. al sudoeste de Raco, luego de acceder por la RN 9 y por la misma RP 341 se encuentra en el departamento de Tafi Viejo el valle El Siambón, lugar serrano en el que se erige un Monasterio y Capilla de los Padres Benedictinos, totalmente construido con piedras y maderas de la zona en 1955. La congregación religiosa atiende allí un apiario donde se obtiene jalea real. En el Convento Benedictino además de ser un lugar de retiro es también huerto de producción de maravillosos dulces.
Los monjes son reconocidos en Tucumán por la excelente producción de dulces artesanales que realizan, entre ellos se pueden citar: dulce de naranja, pomelo, membrillo, el típico dulce de cayota que se recomienda saborearlo con queso y miel de abejas. En la zona se destaca la agricultura, apicultura y ganadería.
Esta localidad esta rodeada de bellas colinas otorgándole un microclima ideal muy agradable en el verano con noches frescas, mientras que en invierno hace frío y las lomas de las mismas son cubiertas por nieve brindando un paisaje ideal para disfrutar en todo momento mediante caminatas o cabalgatas llevando siempre el equipo propicio.
El poblado posee un country o resort y club de golf de nivel internacional. Se ubica aproximadamente a unos 60 km. de San Miguel de Tucumán. En esta localidad se puede acampar en lugares permitidos.

Lules - Quebrada de Lules
A 20 KM.

Este paraje es uno de los más atractivos de Tucumán. La quebrada se abre aquí entre dos grandes montañas y da paso al agua de las vertientes y manantiales que alimentan el río Lules.
Antes de llegar a la ciudad de Lules, se encuentran las ruinas de la Capilla Jesuítica de San José de Lules, que datan del siglo XVII. Ha sido declarado Monumento Histórico porque es un legado histórico tucumano de suma importancia a orillas del río del mismo nombre. El conjunto arquitectónico se forma de una capilla y las ruinas de un antiquísimo claustro jesuítico fundado en 1670 y que pasó a la orden dominicana en 1775. Desde 1767, por orden de Carlos III rey de España, se expulsó a la orden jesuítica de América; y sus posesiones pasaron a otras órdenes o a manos privadas.
La misión fue habitada por monjes jesuitas en sus comienzos y familias de aborígenes, que eran indios lules para ser evangelizados; muchos historiadores afirman que en este lugar se procesó azúcar por primera vez en la provincia de Tucumán; pues la Orden de Jesús levantó su convento aquí, y hasta su expulsión fabricaron azúcar para uso doméstico con la ayuda de trapiches de madera, accionados por mulas.
El Templo dominico se construyó a fines del siglo XIX y se destaca por sus rasgos externos neoclásicos estando coronado por dos torres campanario. La Iglesia original de los jesuitas como así también el Convento y el Colegio se construyeron utilizando cal y ladrillos. La Iglesia comenzó a reconstruirse en 1998 a partir de antiguos documentos y fotos.
En el Patio de la misión se observan piletones que se utilizaban para curar con agua salada el cuero, con los que se hacían sandalias.
En el Convento, actualmente en ruinas, se ubicaban los dormitorios, el almacén, los talleres y el colegio donde estudiaban los indios lules.
La Misión posee en su Iglesia también un Museo donde se exhiben documentos históricos, elementos de los jesuitas, restos de vasijas utilizadas por ellos y planos de edificaciones.
Se puede visitar todos los días siendo su horario de 9:00 hs. a 13:00 hs. y de 16:00 hs. a 19:00 hs., además se efectúan visitas guiadas gratuitas muy interesantes.

San Pedro de Colalao
A 93 KM.

Villa veraniega situada entre los ríos Tacanas y Tipas, a 1087 m.s.n.m, en el marco panorámico de las serranías circundantes. Se accede por la RN 9 y luego tomando la RP 311. Se ubica en el departamento de Trancas.
En la fecha de la celebración del Santo Patrono, el 29 de junio, se organizan los festejos de la Semana de San Pedro de Colalao; y en la primera quincena de abril, el Festival Provincial de la Nuez, además de ser características las fiestas de la Humita y del Quesillo.
Pueden adquirirse diversas artesanías como rastras, sombreros, taleros, fustas, carteras, camperas de cuero y dulces regionales.
En el siglo XVII Pedro de Avila y Zárate; y Blas Díaz eran los encomendados de la zona, el nombre del pueblo derivó entre la mezcla del nombre de pila de Avila y Zárate y los indios Colalaos que habitaban en esta región. Toda la propiedad se conocía con el nombre de “Estancia de Colalao” en 1858, época en que los comuneros donaron el terreno para construir un edificio eclesiástico y formar la villa.
Rodeada de un señorío colonial, circundada por cerros que proponen diversas actividades mencionadas, además de excursiones o visitas a sitios arqueológicos, la villa recibe al turista en sus hosterías y camping, enclavados en lugares de excepción.
Frente a su plaza principal se ubican muchas confiterías, bares y restaurantes que abren durante todo el año. La villa es muy elegida por los jóvenes durante los fines de semana del verano para ir a bailar. El clima del lugar es cálido durante el día y fresco por las noches, siendo ideal para los veraneantes.
Se puede acampar en lugares permitidos; y las caminatas, cabalgatas y el mountain bike son las actividades preferidas por los turistas que eligen el lugar para descansar y disfrutar del aire puro.

Trancas
A 55 KM.

Se trata de una antigua población de actividad comercial basada en la explotación agropecuaria de los campos aledaños.
Desde aquí pueden realizarse visitas hacia la Ermita de San Francisco Solano y al pueblo de Villa Vieja, que conserva una capilla erigida en 1761 (luego destruida por un terremoto en 1826, y sobre sus cimientos se edificó la actual), una construcción de estilo colonial cuyos dos frontones superpuestos dan a su fachada un aspecto original.
Su importancia radica en que aquí fue bautizada, el 22 de junio de 1867, la escultora argentina Lola Mora.
Desde Trancas al oeste por la RP 311 se arriba a San Pedro de Colalao, agradable villa de veraneo que cuenta con hoteles y camping con servicios.

Villa El Cadillal y Dique Celestino Gelsi
A 26 KM.

Conocido con el nombre de esta villa rodeada por montañas, pero realmente denominado Gobernador Celestino Gelsi, el acceso al dique se realiza por la RN 9 y la RP 347. Extendido en medio de la montaña en una superficie de once kilómetros de largo, fue construido durante la década de 1960 con el objetivo de producir energía y agua potable para abastecer a toda la población de la provincia.
Es una importante presa que embalsa las aguas del río Salí, el más caudaloso de la provincia de Tucumán, y sus aguas cubren 1.400 hectáreas en medio de la única zona montañosa del noreste de la provincia: la Sierra de Medina.
Es uno de los lugares elegidos por la juventud tucumana para la práctica de deportes acuáticos y para pasar las tardes de verano al aire libre. Se puede acampar en lugares permitidos, y alrededor del dique y de su espejo de agua, entre las sierras, se ubican restaurantes, confiterías, clubes deportivos y viviendas.
El área posee una interesante infraestructura para el turismo, donde se puede disfrutar de balnearios, clubes náuticos y también de la pesca, porque abundan los pejerreyes.
Se recomienda visitar el Museo Arqueológico Dr. Ernesto Padilla y sobre las márgenes del río Loro la planta potabilizadora de agua.

Zona Oeste (Valles)

En este itinerario se destacan varias localidades hasta llegar a Colalao del Valle y el Pichao. Son duda el turista se dispone a conocer un lugar exclusivo, único por su belleza. El recorrido tendrá una dosis de ansiedad que se ira matizando con el descubrimientos de múltiples encantos.
La zona es una comarca cargada de historia, con reflejos y testimonios de otras culturas, de vivas raíces en sus tradiciones y un horizonte que transforma estos paisajes en inolvidables recuerdos.
La zona se destaca por las cualidades multifacéticas de su geografía, con calidos y suaves climas en sus valles, junto a refrescantes y frías áreas montañosas.
La Quebrada de Los Sosa y los Valles Calchaquíes concentra el mayor número de visitantes.

Famaillá
A 36 KM.

Se arriba desde la capital de la provincia por la RN 38, siendo la cabecera del departamento que lleva su mismo nombre, y muy visitada como nexo por todo turista que desea conocer la provincia vecina de Salta, el Valle de Tafi y las ruinas de Quilmes en la misma provincia de Tucumán. Su clima es subtropical con un promedio que oscila entre 23º C. y 35 º C.
Anualmente se festeja en esta localidad destacada por su gastronomía la Fiesta Nacional de la Empanada donde se premia a los mejores cocineros. Se realizan exquisitas empanadas rellenas de carne, pollo y hasta mondongo; si bien cada restaurant guarda su secreto en la mayoría participan condimentos como perejil, pimentón y comino.
Se destaca por el cultivo típico de esta zona, la caña de azúcar, además de frutas como la frutilla, kiwi, limón, kaki y palta, que se exportan en gran medida. Es una zona frutohortícola por excelencia. En sus alrededores la localidad posee industrias azucareras, textiles y procesadoras de citrus.
El departamento de Famaillá se sitúa a 361 m.s.n.m., en el corazón de la provincia de Tucumán, eje de ubicación a todos los puntos cardinales. Su escasa distancia a la capital de la provincia por RP 301 y autopista, convierten a esta ciudad en el paso obligado para llegar a Tafí del Valle, y disfrutar así del paisaje que constituye una bella salva subtropical, junto a nacientes naturales como el Río Famaillá, con sus aguas silenciosas y cristalinas.
Por Famaillá pasa el antiguo camino denominado del Perú que utilizaron los Incas.

Acheral
A 40 KM.

Es una pintoresca localidad en el departamento de Monteros, que se ubica camino hacia la denominada “Selva Tucumana o Selva de las Yungas”, desde la cual un estrecho camino asfaltado pero serpenteado asciende entre la espesa vegetación tropical hasta arribar a un espectacular valle verde, que frecuentemente esta cubierto por nubes. En esta parte habita el denominado gato onza u ocelote que se encuentra en peligro de extinción y árboles como el cedro y el nogal criollo.
El camino es demasiado sinuoso por lo que debe manejarse con suma precaución. Las vistas panorámicas son realmente bellas, divisándose mientras se penetra en la Selva Tucumana o de Yungas exuberante vegetación subtropical, escarpados acantilados, cascadas y hasta un río al fondo de una especie de barranco.

Selva Tucumana o Yunga y Monumento al Indio

Si uno prosigue por la RN 38 en dirección sudoeste aproximadamente unos 10 km. debe doblar a la derecha en la RP 307, se cruza por el antiguo ingenio Santa Lucia y comienza el ascenso a la denominada Selva Tucumana, llamada también Selva de las Yungas. A esta zona también se la denomina Selva Tucumano-Boliviana ya que se extiende desde la provincia argentina de Catamarca hasta el país limítrofe en el norte llamado Bolivia.
La selva subtropical permanece nublada por su marcada estación seca que trascurre entre mayo y septiembre (invierno), equilibrándose con la humedad de neblinas causada por la cercanías a las nubes.
Abundan árboles diversos como el horco mole, el pino de cerro, el laurel, la tipa, el jacarandá, el lapacho y el cebil; también se observan una gran cantidad de helechos y plantas que crecen sobre los troncos de los árboles hasta cubrirlos por completo.
En esta zona de selva el “Paraje el Indio” es el más importante parador como descanso del área. Posee un destacado monumento dedicado a los indígenas de la zona y un mercado de venta de artesanías.
Está rodeado por el curso de pequeños arroyos y una impenetrable vegetación que empieza a tomar características propias del denominado bosque de altura, donde predominan pinos, cerros y alisos. Posteriormente, al ascender, la vegetación selvática comienza casi a desaparecer en la entrada del Valle de Tafí, que se ubica a unos 25 km del Paraje El Indio, conjuntamente con el Embalse La Angostura.
Camino a los Valles se ubica el “Monumento al Indio” como se indicó, habitante originario de estas tierras, fiel defensor de sus dominios, a quien se recuerda por su valentía y fortaleza.
Este lugar de descanso posee una enorme estatua de un indígena obra del tucumano Juan Carlos Iramain. La escultura fue realizada totalmente desnuda y la tradición oral cuenta que la señora del gobernador Miguel Critto deseaba modificarla colocándole un taparrabo de cemento y piedra, como se puede apreciar actualmente.
También se destacan en la zona unas vistas panorámicas muy interesantes y numerosos artesanos que comercializan productos de excelente calidad.
Se debe manejar con precaución pues el camino que atraviesa la selva tucumana es alto y sinuoso volviéndose peligroso en épocas de precipitaciones, en verano.

Embalse Dique La Angostura
A 97 KM.

Desde la capital de la provincia, por la RP 307, se ubica este embalse de 700 hectáreas aproximadamente y situado a unos 1880 m.s.n.m.
Se ubica en la puerta de entrada al Valle de Tafí, y es un espejo de agua que le da vida a la zona de El Mollar y sus alrededores; el terreno accidentado de El Mollar permitió su construcción, sobre una extensa depresión en medio del valle.
El Dique, situado al sudeste del embalse, detiene el curso de los Ríos principales Tafí y del Mollar.
El agua liberada por este apreciado espejo de agua da origen al Río de los Sosa, que desciende hacia el sur atravesando la selva hasta la localidad de Monteros, siendo ideal el lugar para practicar diversos deportes náuticos, la pesca de pejerreyes y truchas, y la navegación.
Está rodeado al este por las cumbres del Tafí, al oeste el cerro Pelado y al sur el cerro Ñuñorco.
Se puede acampar en lugares permitidos.

Parque los Menhires

Cruzando el Dique La Angostura, por la RP 307, se arriba al Parque Los Menhires, donde se aprecia una interesante vista del Valle de Tafí.
En la zona han sido reunidos alrededor de 130 menhires (dólmenes o piedras paradas realizadas por las poblaciones aborígenes), traídos de distintos lugares del valle. Estos monolitos, de época precolombina, tallados con signos aún indescifrables y de diferentes alturas, constituyen un monumento arqueológico de singular interés. Su presencia en esta región argentina habla de antiguas altas culturas, su sentido, según distintos especialistas, pudiera ser ceremonial, totémico o fálico.
Varios menhires presentan grabados en bajorrelieve con motivos antropomorfos (humanos) y zoomorfos (animales), de una antigüedad aproximada de 2.500 años.
En la colina que alberga este Parque se hallaron fragmentos de esqueletos humanos además de objetos diversos de antiquísima data
En las cercanías del parque la Secretaría de Turismo de la provincia construyó un Museo para exhibir datos del lugar.
Los primeros habitantes de la región fueron los constructores de los menhires del Valle de Tafí, en el noroeste de la provincia. Según destacan los historiadores, esta cultura ya había desaparecido cuando los españoles conquistaron la zona a mediados del siglo XVI.

El Mollar
A 104 KM.

Antes de llegar a Tafí del Valle, se encuentra la hermosa villa veraniega de El Mollar.
En todos sus rincones los chicos se divierten andando a caballo y paseando en bicicletas. En la zona se practica montañismo, aladeltismo, parapente y ski acuático.
Es uno de los lugares elegidos por la juventud para pasar las vacaciones en las montañas tucumanas.
Anualmente se festeja la Fiesta Nacional de la Verdura, en agradecimiento a la Madre Naturaleza por los frutos obtenidos durante el último año.
La villa posee variados recorridos para efectuar caminatas o trekking al aire libre y conocer todos los rincones cercanos de la montaña.
Los mayores atractivos de la villa son el “Dique La Angostura” y el “Parque de Los Menhires”.

Tafí del Valle
A 107,5 KM.

La villa enclavada entre las montañas de la cadena del Aconquija, es el centro turístico más importante de la provincia, ya que une a la belleza del paisaje y la benignidad del clima, antiguas tradiciones.
Presenta alrededores con numerosos panoramas, altos cerros y frescos valles, vertientes, vegetación y plantíos frutales, entre otros atractivos. En invierno, la nieve cubre las alturas vecinas.
El turista puede realizar excursiones por valles cercanos y participar de visitas guiadas a museos y construcciones antiguas que atestiguan el paso de las misiones jesuitas por Tucumán hace más de 300 años.
Tafí del Valle ofrece el contacto directo del viajero con el folklore, los bailes populares y la cocina regional, que se manifiesta, entre otras cosas, en la producción de un queso muy afamado por su sabroso gusto. También son apreciados los dulces, frutas secas, tejidos y objetos de cuero.
En esta localidad no sólo la “Lunita de Tafí” atrae al visitante, su nombre es ya internacional y reclamado por quienes buscan gozar de unas verdaderas vacaciones bajo su serrano cielo y practicando deportes como travesías, cabalgatas, enduro, rappel, ecoturismo, montañismo y hasta agroturismo.
La perfecta combinación del verde de las montañas, con la frescura de los ríos y el clima ideal convierten a este lugar en el valle más atractivo de Sudamérica y en uno de los paisajes más hermosos del mundo.
Sin duda Tafí del Valle es la puerta de entrada al paraíso de las sierras del Aconquija, donde también se ubican para destacar Amaichá del Valle, Ampimpa, las Ruinas de Quilmes, Cololao del Valle y El Pichao, que son las últimas poblaciones del cerro antes del límite provincial con Salta.
Desde Tafí del Valle un camino serpentea con bellos paisajes montañosos hasta “Abra del Infiernillo”, que es el punto más alto del recorrido aproximadamente a 3.040 m.s.n.m; a partir de este punto el paisaje vuelve a variar en forma radical donde las montañas onduladas cubiertas de vegetación dan paso a una altiplanice desértica.
Se puede acampar en la localidad utilizando los lugares permitidos.

Amaicha del Valle
A 164,5 KM.

Es una localidad veraniega situada en los valles calchaquíes, sobre el río Amaicha, la rodean cerros agrestes y pedregosos, donde abundan cactos y ganado caprino. La localidad pertenece al departamento de Tafi del Valle situado al noroeste de la provincia y es tierra de copleras con un pueblo de gente amistosa y muy amable donde el sol brilla 360 días del año.
El Valle de Amaichá se encuentra aproximadamente unos 2000 m.s.n.m., y para llegar es necesario recorrer aproximadamente 165 km. de los cuales 120 km. son caminos serpenteantes entre montañas desde San Miguel de Tucumán. El paisaje es muy bello, enmarcado por la Sierra de Quilmes al oeste; y las Cumbres Calchaquíes al este.
En Amaicha del Valle aún sobrevive uno de los pocos pueblos indígenas que habitan el país, esta comunidad, única en el noroeste argentino, conserva todavía los rasgos más importantes de la cultura diaguita, y sus integrantes fabrican piezas únicas realizadas con sus propias manos.
La localidad posee casas de veraneo muy pintorescas y tiene una población permanente de origen indígena en su mayoría. Es importante destacar que se trata de la única comunidad indígena del país que ha recibido los documentos de propiedad de sus tierras tradicionales a principios de la década de 1970, durante la tercera presidencia de Juan Domingo Perón.
En febrero se destaca el Carnaval Amaicheño y la elección de La Pachamama (Madre Tierra), personificada por la mujer más anciana y sabia del pueblo. Sin duda la localidad esta detenida en el tiempo pues las tradiciones se conservan indelebles desde épocas precolombinas.
En este lugar viven más de dos mil personas, la mayoría de las familias tiene sus casas en zonas rurales y se dedica casi con exclusividad a la producción de vino patero, alfajores, turrones y quesillos.
Sin duda merece una visita, a la entrada de esta localidad, el “Complejo Pachamama o Casa de Piedra” con una extensión aproximada de diez mil metros cuadrados, que alberga un interesante Museo. En este Centro Cultural Pachamama se ubican salas dedicadas a la geología y antropología; y salas dedicadas a obras del artista salteño Héctor Cruz, como pinturas, tapices y artesanías, quien creó este centro artístico.
Estas cinco salas están separadas por los patios dedicados a las divinidades indígenas o también denominados patios de esculturas.
Las dos primeras salas son notables por las piezas de arte y utensillos precolombinos realizados por distintas culturas aborígenes que habitaron la zona, entre ellos los avanzados Incas.
Este Centro Cultural fue especialmente erigido por el trabajo de cientos de artesanos en honor a la Madre Tierra o Pachamama, que rinde culto al panteón de divinidades indígenas de los Valles Calchaquíes.
Desde esta pintoresca localidad veraniega se puede ir directamente hacia el oeste en dirección a la ciudad Santa María, en la provincia de Catamarca, que ofrece una variedad de productos y vinos artesanales; o continuar hacia el noroeste por las pintorescas localidades de la provincia de Tucumán.

Ampimpa - Observatorio Astronómico
A 150 KM.

Uno de los lugares recomendados para visitar en esta pequeña localidad es el “Observatorio Astronómico de Ampimpa”, ubicado en el kilómetro 107,5 de la ruta que lleva a los Valles Calchaquíes.
Este centro de estudios es único en el país y fue construido en el siglo XX a 2.550 m.s.n.m. En el mismo se transmiten conocimientos científicos y se pueden efectuar observaciones solares durante el día y observar constelaciones, planetas y estrellas durante la noche, además de la luna.

Quilmes - Ruinas de Quilmes
A 183 KM.

Antiguo emplazamiento indígena calchaquí de una ciudad prehispánica reconstruida, de notable extensión y organización, emplazada a 5 km. de la actual RN 40 sobre la ladera de un cerro perteneciente a la sierra de Quilmas, a unos aproximadamente 1.978 mn.s.n.m.
Testimonian estas ruinas arqueológicas el grado de desarrollo alcanzado por los aborígenes de Quilmes, encontrando vestigios como alfarería, núcleos habitacionales, fortalezas, reductos defensivos, corrales, depósitos con paredes de piedra laja, entre otros. Sus muros de piedra plana muy bien encastrados se conservan aún en perfectas condiciones, destacándose la zona residencial y el gran dique y embalse; y subiendo aún más metros se observan las fortificaciones.
Los calchaquíes eran agricultores y cultivaban extensas tierras en torno a un asentamiento urbano, desarrollando una estructura social y económica totalmente integrada que permitió resistir durante muchos años tanto la conquista española como la conversión al cristianismo.
Los Quilmes tenían un elevado nivel de organización política, social y económica, y poseían importantes conocimientos de arquitectura, por lo cual diseñaron fortificaciones fundamentales para resistir eventuales ataques externos de cualquier invasor.
Este asentamiento prehispánico en la actual Argentina se desarrolló hasta el siglo XVII, posteriormente tuvo que emigrar forzosamente, luego de resistir durante aproximadamente unos ciento treinta años a la conquista y evangelización española en esta región. Pese a la tenacidad de los aborígenes y sus fortalezas que custodiaban la ciudad, los españoles lograron vencerlos en 1666; siendo el último territorio indígena de Argentina que se rindió a los españoles. Estos los obligaron a ir caminando, hasta un lugar cercano a Buenos Aires, por lo cual hombres, mujeres y niños aborígenes se trasladaron a pie, bajo custodia española, hasta el puerto del Atlántico, ubicado al sudeste del país por más de mil kilómetros de distancia; y en el camino falleció la mayoría.
Los sobrevivientes soportaron en el nuevo territorio el trato hostil de sus dominadores y fueron utilizados como esclavos, hasta que finalmente fallecerían los últimos descendientes que quedaban de este tenaz pueblo en la localidad del mismo nombre situada al sur de la provincia de Buenos Aires, muy próxima a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o Capital Federal.
Al pie de las ruinas se ubica un pequeño museo y una tienda de artesanías. El Complejo de las Ruinas de Quilmes abre sus puertas todos los días de 9:00 hs. a 19:00 hs., y dentro del mismo se encuentra un hotel muy pintoresco, que se construyó bajo el proyecto del artista salteño Héctor Cruz respetando el estilo arquitectónico y el entorno de las ruinas, pues fue construido sobre partes de estas mismas.

Colalao del Valle
A 196 KM.

Es una pequeña localidad ubicada en las laderas de las sierras del Cajón, a la vera del río Santa María, rodeada de extensos plantíos frutales y viñedos, con angostas calles de tierra. Es la última localidad de la provincia de Tucumán antes de ingresar a la provincia de Salta, y se encuentra a unos 1.815 m.s.n.m..
Se recomienda caminar por sus calles entre viñedos, higueras, durazneros o nogales, aspirar el aire límpido y observar las huertas familiares, estando en contacto permanente con la naturaleza.
En el mes de julio se realiza la Fiesta del Poncho y en enero la Fiesta del Antigal.
El pequeño poblado se dedica a la producción de nuez, especias, productos artesanales, artesanías y vinos caseros. Su clima se caracteriza por ser seco de día y frío de noche por lo que se recomienda llevar vestimenta adecuada de abrigo.

El Pichao
A 202 KM.

Desde la localidad de Colalao del Valle, aproximadamente a unos 8 km., se llega a El Pichao, donde se hallan las Ruinas de la cultura Condor Huasi. Este es un pequeño poblado, hospitalario y custodio de ancestrales costumbres, como su localidad vecina de Colalao del Valle. En febrero se efectúa la Fiesta de los Dulces Artesanales, que se destacan por su elaboración casera y nivel de calidad.

Zona Sur y Este (Yungas o Nuboselva)

Se inicia este itinerario a unos 70 km. al sur de San Miguel de Tucumán, desde la ciudad de Monteros o también desde Concepción.
En esta zona, el turista podrá vivir experiencias incomparables. Entre otros atractivos, podrá desentrañar los misterios en las pircas o picas de la Ciudacita ubicada en el Parque Nacional de Los Alisos; o disfrutar de la Cuesta del Calvillo, la misteriosa Laguna del Tesoro y los imponentes Bosques del Parque Provincial El Cochuna. Más hacia el sur, accediendo por la localidad de Juan B. Alberdi, se arriba al Dique y Embalse Escaba, paraíso para los pescadores. Taco Ralo ofrece las aguas termales más importantes de la provincia, conocidas ya por la cultura Inca.
Se recomienda visitar Simoca, sede todos los sábados del año de la famosa Feria.
Esta zona se destaca también por los Nevados del Aconquija, tapizados de bosques y nieves eternas, proporcionando la combinación ideal para elegir el deporte o la aventura de nuestro agrado, desde el trekking (que se puede realizar mientras se cruza lentamente las suaves sendas de un valle), hasta trepar escarpados senderos de montaña. Además, uno puede exigirse sobre las dos ruedas de una mountain bike, o practicar entre los árboles el apasionante rappel.

Monteros
A 53 KM.

Esta localidad, que es la tercera en densidad de habitantes en la provincia, está al sudeste de San Miguel de Tucumán y es la entrada al circuito turístico sureño de la provincia. Posee una importante actividad comercial e industrial, destacádose el cultivo de frutales y el procesamiento de la caña de azúcar en el ingenio Ñuñorco, ubicado dentro del casco urbano.
En la pintoresca localidad de Monteros finaliza la denominada Quebrada del Portugués, la cual desciende desde el Valle de Tafí y es interesante saber que fue utilizada como camino y medio de comunicación por los conquistadores españoles en sus expediciones desde el Alto Perú (Bolivia y Perú).
La población está enmarcada hacia el Oeste por los macizos del Ñuñorco. Su comercio es activo y cobra mayor impulso durante la época de la zafra azucarera.
Posee un Balneario Municipal, junto al río Pueblo Viejo, en donde se realiza la pesca deportiva de truchas. Se puede acampar en lugares permitidos.

Simoca
A 50,7 KM.

Las viejas costumbres de la región se conservan en el sur tucumano, pues Simoca es descripta como ‘’la tierra o capital del sulky’’ (carruaje ligero de dos ruedas tirado por un caballo), pues todos los sábados del año reúne a cientos de sulkies, carros, tractores, camiones y automóviles que se dirigen a intercambiar productos directamente, o comprar y vender animales ‘’por bulto’’, es decir, sin pesarlos. Es una fiesta semanal para no perdérsela si se encuentra visitando la zona.
Existen talleres de fábricas de sulkys que se exportan al mundo desde esta localidad.
La “Feria de Simoca”, mezcla de ayer y hoy, se realiza en invierno en el mes de julio; tiene actualmente un predio de 400 metros de extensión, y en él se encuentran los productos más variados, desde aquellos ligados a las costumbres de nuestros ancestros indios, hasta los originados en los últimos avances de la tecnología moderna.
En el mercado de Simoca se encuentran pintorescos puestos, abiertos todos los sábados, ideales para saborear comidas típicas como tamales, empanadas, locro, humita, carne de cerdo o vacuna y salchichas, además de las ancestrales tortillas a la parrilla para la hora del desayuno.
La variedad de frutas y verduras es inmensa además de la excelente calidad; en toda esta zona es importante la producción frutihortícola.
Las futas más destacadas son la naranja, el limón, las frutillas y los kiwis, exportándose varias toneladas al exterior, al ser muy apreciadas internacionalmente.
Las especias también abundan, como el azafrán, romero, cúrcuma, pimientas variadas, pimentón, comino, ajíes picantes o dulces, anís, orégano y tomillo.
Los dulces más destacados son las roscas de anís, las empanaditas de dulce de batata y las tabletas de caña. La miel de caña se comercializa en una peculiar botella o a granel.
En la feria, donde abunda la música y danza folklórica, se ofrece también artesanías en las que destacan mates, ponchos, lazos, telares de madera y artículos variados de cuero.
Los primeros asentamientos de Simoca provienen del 1613, a principios del siglo XVII. En nombre quechua significa “lugar de paz y silencio”, y aún hoy se conservan las tradiciones criollas, con un pueblo sumamente cordial y amistoso.
Aproximadamente más de tres mil sulkies transitan en las calles y pueden observarse durante esta importante Feria, circulando conjuntamente con los automóviles que atraen a turistas de diversos lugares del país y del mundo.
Simoca, es sin duda, una tradicional localidad tucumana que recorrió todas las latitudes en la voz de la reconocida cantante argentina Mercedes Sosa, que ha interpretados zambas y canciones populares por todo el mundo. En la zamba “Al Jardín de la República”, cuyo compositor fue Virgilio Carmona se refiere directamente a Simoca en su estribillo.
Se accede a esta localidad por la RP 157.

Ibatín
A 65 KM.

Por la RP 325, al cruzar el puente sobre el río Pueblo Viejo, se debe doblar a la izquierda por el camino de tierra. A unos 5 km. aproximadamente se arriba a la entrada del Sitio de Ibatín, protegido por la provincia. Esto se debe a que el 31 de mayo de 1565, el español Diego de Villarroel fundó la primera San Miguel de Tucumán en esta zona. Las constantes inundaciones, las fiebres palúdicas y la difícil comunicación con respecto al camino del Perú obligaron finalmente a realizar su traslado a donde se encuentra actualmente, aproximadamente unos 65 km. más al norte, en 1685.
Aún se pueden observar los cimientos de varias edificaciones, como el Cabildo de la antigua capital de la provincia. En el “Museo Histórico de San Miguel de Tucumán”, se encuentra exhibida un aguamanil o jarra de plata labrada de origen español, que se encontró cuando se efectuaban excavaciones en el denominado sitio de Ibatín.
Entre los siglos XVI y XVII se produjo el descubrimiento, conquista y colonización del Tucumán por intermedio de los españoles provenientes desde el actual Perú y Chile.

Concepción
A 90 KM.

Por la RN 38 se llega a esta ciudad, a unos 20 km. del sitio de Ibatín.
Concepción es una importante localidad comercial y administrativa en el sur de la provincia de Tucumán y posee una interesante infraestructura de servicios turísticos, siendo la segunda ciudad más poblada de la provincia con aproximadamente 45.000 habitantes, cabecera del departamento de Chicligasta.
Se recomienda recorrer la Av. San Martín donde se ubican comercios, bares y restaurantes, además de una impactante y arbolada plaza en cuyo alrededor, como es típico en esta región, se levantan edificios gubernamentales y sociales.
A esta pintoresca localidad antiguamente se la denominada Concepción de la Ramada, y la fundación de la Villa data del 1 de julio de 1861. Es actualmente una zona de importante producción hortícola.
Pueden observarse en los alrededores una grata visión panorámica, como la Cuesta del Clavillo y El Nevado, donde una verdadera selva subtropical cubre los faldeos montañosos.
Se recomienda efectuar excursiones a los Nevados del Aconquija, al Parque Provincial El Cochuna y a la Laguna del Tesoro.

Nevados del Aconquija

El sistema montañoso denominado Nevados del Aconquija marca un límite natural entre las provincias de Tucumán y Catamarca.
El imponente sistema, con cumbres que superan los 5.0000 m.s.n.m. finaliza hacia el nordeste en el Valle de Tafí. Entre sus cumbres de las cuales algunos poseen nieves eternas se destacan “El Bolsón de los Cerrillos” (5.550 m.s.n.m), “El Clavillo” (5.540 m.s.n.m), y “El Tipillas” (5.200 m.s.n.m.); a lo largo de sus laderas se han asentado diferentes etnias indígenas que utilizaban el agua de los incalculables ríos de deshielo que se ubican en la zona.
Se accede por la RP 365 y se recomienda detenerse en cualquiera de los miradores que permiten contemplar los Nevados del Aconquija, apreciando la magnitud de la naturaleza en todo su esplendor.

Parque Provincial El Cochuna
A 120 KM.

A él se accede por la RP 365, hasta el pueblo de Alpachari, donde culmina el pavimento y se continúa por un camino de tierra aproximadamente 20 km. hasta llegar al Parque.
Es una interesante área de flora y fauna denominada yunga, apta para visitar, contemplar y hacer avistaje. Posee senderos que pueden recorrerse tanto a pie como en mountain bike, atravesándose sendos bosques subtropicales. Se destaca la presencia de un fruto colorado pequeño denominado tomate de las yungas.
Como toda nuboselva, la diferencia de temperatura y precipitaciones de las laderas montañosas determina la existencia de tres clases bien diferenciadas de vegetación: las selvas de transición o basales, que comienzan la pie de los cordones montañosos y hasta los 500 m.s.n.m. aproximadamente; las selvas de montaña, que van desde los 500 m.s.n.m. hasta los 1.200 m.s.n.m.; y los bosques montañosos, que se ubican desde los 1.2000 m.s.n.m hasta los 2.500 m.s.n.m. Luego se ubica lo que se denomina prado.
Las especies arbóreas se agrupan según la altitud: en la selva de transición se encuentran tipa y cebil colorado; en la selva de montaña nogal y horco molle; en el bosque montañoso aliso y pino del cerro; y en el prado queños. Además, como es propio de esta clase de bosques, en los troncos de las especies arbóreas se encuentran plantas colgantes. La selva tropical asombra por la altura de sus árboles.
La avifauna de la yunga es muy interesante, encontrándose tucanes, loros, boyeros y picaflores. El chichillón es un ave que habita en los prados montañosos a más de 2.500 m.s.n.m. El aguilucho abunda en varios sectores de la selva montañosa a partir de los 500 m.s.n.m.
El gato montes es un felino que puede divisárselo hasta los 2.000 m.s.n.m., en el bosque montañoso; el zorro de monte es otro mamífero común en la selva de montaña; mientras que en la selva de transición se observan varios animales también característicos de la región chaqueña, como la corzuela o guazuncho.
El Parque esta atravesado por el Río Cochuna, que desciende del imponente cordón o sistema del Aconquija, siendo este río ideal para la pesca de truchas.
Se puede recorrer el Parque también mediante cabalgatas con excursiones de montañismo, que ascienden a picos muy importantes del cordón como Aconquija, El Calvillo, El bolsón y El Chimberí.
Se puede acampar en lugares permitidos.

Laguna del Tesoro

Es uno de los lugares más hermosos de la provincia de Tucumán. Su paisaje es colorido y está enmarcado por las montañas y las cumbres del Aconquija, que suelen quedar nevadas durante las frías noches del invierno. Está ubicada en el sudoeste de Tucumán, a 1700 metros de altura en el “Parque Provincial Cochuna”.
Si uno lo desea el área es ideal para practicar pesca deportiva, obteniéndose buenos ejemplares de pejerrey.
Desde la localidad de Concepción, mencionada en esta sección, parten excursiones con duración mayor al día de caminatas y cabalgatas, que se internan en un frondoso bosque hasta llegar a lugares muy interesantes, entre los que destaca la Laguna del Tesoro.
Para llegar a esta impresionante zona se debe hacer a caballo o caminando el último tramo de la montaña.

Dique Escaba
A 127,2 KM.

Es uno de los principales centros de turismo de la provincia, al que se accede por la RP 38, un camino de montaña acompañado de una tupida vegetación al sudoeste de la provincia.
Se trata de una importante obra hidráulica que embalsa las aguas de la cuenca formada por los ríos Marapa, Cavaría y Singuil; y por los arroyos Mora y Yacuichacuna. Sus aguas están contorneadas por cerros y quebradas con distintos colores y tipos de vegetación, que le dan al paisaje un ambiente peculiar.
La obra del dique comenzó en 1943 y fue inaugurada en 1950. Su capacidad es de ciento veinte millones de metros cúbicos, contenidos por un muro de casi cien metros de altura.
Su espejo de agua de 580 hectáreas, y permite la práctica de deportes náuticos y pesca deportiva. Se puede acampar en lugares permitidos.

Juan Bautista Alberdi
A 102 KM.

Localidad emplazada en el sur tucumano, en zona de plantíos hortícolas, cítricos y tabacaleros. El 29 de agosto se celebra el natalicio del tucumano Juan Bautista Alberdi (1810-1884), con actos oficiales. Juan B. Alberdi fue un pensador y político argentino, autor del libro Bases y Puntos de Partida para la Organización Política de la República Argentina, obra clave para la redacción de la Constitución Nacional de 1853.
El 19 de marzo se festeja el día del Santo Patrono de la ciudad, patriarca San José.
Pueden realizarse paseos al Dique Nivelador Ingenio Marapa, Usina Hidroeléctrica Batiruana y Baños Termales de Talamuyo.

 
 
Actividades Naturales
Cabalgatas

Estas permiten recorrer museos, tambos y otros puntos interesantes, acompañados por guías expertos en estos temas.

Andinismo

El contacto con la montaña es para muchos deportistas y amantes de la vida al aire libre, una necesidad no sólo física, sino espiritual y mental. Para quienes buscan estas terapias naturales, las altas cumbres del Aconquija son recomendables en un ciento por ciento. Allí entre escarpadas paredes rocosas, se puede coronar alguna cima a través del escalamiento, podemos localizar una terraza sombreada para realizar campamentismo y llevar adelante una tarea relacionada con el Ecoturismo.

Deportes Náuticos

La provincia cuenta con tres embalses-diques que son de reconocida calidad para la práctica de diversos deportes náuticos. Dos de ellos tienen acceso por rutas de llanura, El Cadillal, Escaba y La Angostura, situado a escasos kilómetros de la famosa Tafí del Valle.
En estos magníficos espejos artificiales, maravillas de la ingeniería tucumana, la pesca del pejerrey, la perca y la esquiva trucha, hacen el deleite de los que ponen a prueba la paciencia humana.
Sobre sus plateadas superficies de aguas de montaña, se apiñan veleros de singular policromía, en simples paseos o competencias de esta especialidad.

Trekking, Mountain Bike, Rappel, Parapente

El Oeste de la provincia de Tucumán con sus calles cálidas, yungas y los imponentes Nevados del Aconquija, tapizados de bosques y nieves eternas, proporciona la combinación perfecta para elegir el deporte o la aventura de nuestro agrado. Sea cual fuere esta elección: desde el Trekking, que podemos realizar mientras cruzamos lentamente las suaves sendas de un valle, hasta trepar escarpados senderos de montaña, o exigirnos sobre las dos ruedas de una Mountain Bike, también podemos practicar entre los árboles el apasionante Rappel o en el cerro San Javier, a escasos kilómetros de la capital tucumana, ubicar la Loma Bola y venciendo al vértigo lanzarnos a volar en un colorido Parapente, deporte de moda también, en Tafí del Valle.


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