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Paleontología y Arqueología
Población Indígena
Los más antiguos vestigios de ocupación humana en la región fueron
localizados en las cercanías del lago Traful (Neuquén), que aparentemente fue
habitada hace más de nueve mil años; y el Lago Nahuel Huapi (Río Negro), hace
diez mil años.
En el área del Lago Viedma y Lago Argentino (Santa Cruz), y en el Lago
Fagnano o Kami y Lago Roca (Tierra del Fuego), las evidencias arqueológicas señalan
que los primeros grupos humanos de cazadores recolectores que ocuparon estos
ambientes, lo hicieron más de nueve mil años. Se alimentaban básicamente de
guanacos, empleaban rocas para confeccionar sus armas e instrumentos, y
aprovechaban el refugio que brindan las salientes rocosas o aleros, en muchos de
los cuales dejaron la huella de su presencia en forma de pinturas con motivos
abstractos como rayas, puntos y líneas curvas, además de figuras que
representan hombres y animales.
En relación a las culturas indígenas en esta región, los que más se
destacaron fueron los mapuches. Estos indígenas se alimentaban de maíz, papa,
carne de oveja, chiva; y poblaron los bosques y valles de la cordillera andina.
Poseían una vasta mitología, con espíritus y dioses.
También estas regiones fueron habitadas por los pehuenches, los vuriloches y
los puelches, entre otros grupos adaptados a la vida lacustre.
La población aborigen fue testigo del arribo del hombre blanco desde el
siglo XVII, con las expediciones esclavistas; luego, el siglo XVIII con la
influencia de las misiones jesuíticas; y hasta el siglo XIX con la intervención
de viajeros. Este proceso finaliza con la conquista del desierto en 1883, que
desarticula definitivamente las etnias nativas de la región.
Los arqueólogos indican que los aborígenes que componen las etnias de la
patagonia austral, emigraron desde Asia por el Estrecho de Bering, y se
establecieron en estas tierras aproximadamente 12.000 años atrás.
En 1875, el perito Francisco P. Moreno llegó a la región y se vinculó con las sociedades indígenas, interviniendo en las disputas de límites y recibiendo por el gobierno tierras en agradecimiento por sus exploraciones en la región patagónica. Posteriormente donaría estas tierras en 1903, para crear el primer Parque Nacional denominado Nahuel Huapi en 1934, donde surgiría la actividad turística como uno de los principales ingresos de la región.
Arte Rupestre
El arte rupestre se extiende por toda Argentina, pero se ha estudiado
con detenimiento en la Región Patagónica, donde se pueden distinguir varios
estilos.
El de las manos pintadas está presente en numerosas cuevas. El más conocido de
esta ilustración, utilizando la técnica del negativo (apoyando la mano sobre
la pared y aplicando pintura a su alrededor), es el que se observa en la Cueva
de las Manos Pintadas (Santa Cruz).
Otro estilo es el escénico o naturalista, que representa cazas de guanacos y ceremonias de danzas. Ejemplos de este estilo se ubican a lo largo del curso superior del río Pinturas (Santa Cruz).
Artesanías
Los trabajos de artesanías indígenas se diferencian según las etnias,
y están realizados en su mayoría con barro, cerámica y madera.
La presencia de los inmigrantes europeos se percibe también en las artesanias: se fabrican vasijas, bandejas y platos artesanales que poseen inspiración nórdica y centroeuropea.
Alimentación y Gastronomía
La cocina centroeuropea, junto a la española, italiana y francesa han penetrado en la región, dejando huellas imborrables.
Comidas Regionales
Entre la comida regional se destaca el huelquen (especie de tortilla de papas ralladas y mezclada con harina de leche), el chuañe (se elabora con pasta de papas ralladas cocinada en hojas de pengue), el curanto (consiste en cocer, en hoyos cavados en la tierra, carnes variadas, verduras y hortalizas envueltas en hojas de pangue), el pulque (es una variedad de bebida alcohólica que se elaboraba con la mezcla de una gran cantidad de vegetales).
Ciervo y Jabalí
En hosterías y restaurantes, como así también en comercios; se puede consumir ciervo y jabalí preparado en forma de jamones, embutidos y conservas de primera calidad.
Carnes
El cordero patagónico es típico de la región. Se hace generalmente a la
parrilla, aunque también puede ser preparado al horno o guisado con hierbas.
En las estancias típicas de esta región se puede encontrar carne de guanaco, cordero, chivito, ñandú, mulita asada o estofada, y la liebre, que es un manjar apreciado por los diversos comensales. Se destaca también el pudú, el ciervo más pequeño que existe.
Pescados
En casi toda la región se pueden consumir exquisitas truchas y salmones
ahumados, pescados en los numerosos ríos y lagos de la región.
Los restaurantes dedicados a los frutos del mar abundan, sobre todo en la localidad de Ushuaia (en Tierra del Fuego), destacándose las especialidades como la centolla, la langosta y el calamar, preparados de diversas formas.
Dulces
Los chocolates, como el de Bariloche, son reconocidos internacionalmente y
están confeccionados con la más alta calidad. De infinitas formas, sabores,
texturas y rellenos, son la delicia de los visitantes.
Las frutas finas, como la grosella, frambuesa y rosa mosqueta, sirven para la
confección de salsa, bien al estilo de la cocina francesa, y son además la
materia prima para elaborar los famosos dulces regionales.
El té es una de las tantas tradiciones dejadas por al inmigración europea
que, junto a las tortas galesas y masas para acompañarlo, constituyen un
verdadero placer.
El pan y tortas fritas son exquisitas. 
Actividad Económica
En la producción frutícola se destaca la manzana, sobre todo en el Alto
Valle de Río Negro, que es reconocida internacionalmente por su excelente
calidad. En esa misma zona se producen vinos de excelente calidad. En la región
también se producen peras, duraznos, ciruelas, cerezas, frutillas y muchas
otras variedades de frutas finas, que han ganado los mercados mundiales por su
color, tamaño y sabor. |