|
El Gaucho
Los gauchos fueron habitantes rurales
que tuvieron su origen en el siglo XVIII, en la región de las pampas, y se extendieron
por el todo el país.
Son el símbolo más emblemático del país y destacan el carácter nacional. Han
sido elevados a nivel de mito y poseían grandes virtudes, como el honor, la
valentía, la fuerza y la honradez; además de ser hospitalarios y amables.
Los gauchos u hombres del campo en un comienzo eran los mestizos descendientes
de los españoles con indígenas, los mulatos que eran los descendientes de blancos
españoles con los negros africanos, y hasta algunos eran zambos, porque tenían
seguramente sangre de indígenas y negros africanos.
Los gauchos eran diestros con los caballos, que recorrían libremente por todo
el vasto territorio. Los capturaban, domesticaban y utilizaban para trasladarse,
efectuar intrépidas competiciones y cuidar el ganado bovino, cuyo valor esencial
era por esa época el cuero y el sebo, como productos no perecederos.
Los primeros gauchos eran también diestros cazadores, que manejaban hábilmente
el lazo y las boleadoras; elementos originarios de los diversos asentamientos
indígenas y con los cuales impedían que los animales se les escapasen.
Los gauchos poseían una destacada valentía y su colaboración fue solicitada
más de una vez, como en la participación de las Invasiones Inglesas (1806 y
1807), en la Guerra de la Independencia de España (1812 a 1821), y en la Conquista
del Desierto (1874 a 1879).
La obra maestra de la literatura argentina que se divide en dos partes es sin
duda el poema épico escrito por José Hernández "El Gaucho Martín Fierro",
publicado en 1872 y "La vuelta de Martín Fierro", publicado en 1879.
En esta obra se destaca la vida junto a las costumbres y valores del gaucho,
y como éste fue desapareciendo por los intereses económicos que conspiraron
contra él, convirtiendo al protagonista del poema en un símbolo nacional.
Son típicos de esta región elementos utilizados por los gauchos como las boleadoras
(eran armas que arrojaban los indígenas para cazar ñandúes y ciervos), el chambergo
(tradicional sombrero de color negro adornado con toquilla de plata trabajada
a mano), y el poncho (manta de lana con un abertura en el medio para pasar la
cabeza), entre otros objetos de gran valor que formaron parte del vivir de la
gente de campo que habitaba esta región.
Entre las destrezas tradicionales que se han arraigado por todo el país, gracias
a los gauchos, se encuentra la sortija (juego en donde el jinete, al galope,
intenta embocar un palito en un aro metálico colgado de un travesaño), y la
doma (que consiste en domesticar a un caballo salvaje, requiriéndose fuerza
y gran habilidad).
Danzas Tradicionales
La chacarera (de temas melancólicos),
el gato (de temas alegres) y el escondido (baile entretenido para apreciar),
derivan de la cultura colonial, constituyendo bailes criollos que se extienden
por las regiones del país en mayor o menor medida. Propios de la cultura gauchesca,
están acompañadas generalmente por el bombo y la guitarra, y el acordeón suele
acompañar al narrador solista.
El tango, que hizo famoso al país como música popular urbana, se ha expandido
por todo el territorio, pero los orígenes de esta música sensual y melancólica
se inician en la ciudad de Buenos Aires a finales del siglo XIX, cuando se entremezclan
y fusionan de alguna manera los diferentes ritmos provenientes del candombe
africano, las melodías europeas tanto españolas como italianas, y la milonga
de los gauchos, que era la música popular del país.
Al inicio del siglo XX, el público adepto al tango se había incrementado en
todas las clases sociales, aunque aún la aristocracia no lo admitía por completo.
Durante el siglo XX, el tango sufrió diferentes altibajos, pero en los últimos
años ha experimentado un auge muy importante, tanto localmente como en el exterior.
Alimentación y Gastronomía
En la región se destaca la influencia
y se puede disfrutar la cocina de numerosos países, con establecimientos dedicados
a la cocina alemana, americana, árabe, armenia, británica, irlandesa, española,
italiana, japonesa, oriental, tailandesa, mediterránea, mexicana, polaca, porteña
y suiza, entre otras.
Existen numerosas corrientes gastronómicas para disfrutar, como la cocina casera,
internacional, de autor, criolla, mediterránea, étnica y otras.
Sin duda existe una extensa variedad para todos los gustos, con establecimientos
de calidad y con excelente atmósfera.
El conocido asado, también extendido por todo el país, permite probar las diferentes
partes de la vaca. Esta comida generalmente comienza con un chorizo y una morcilla,
antes de que llegue la carne. También puede ser acompañado con riñones, mollejas,
hígado y chinchulines, que componen la vísceras del ganado vacuno. También se
suele incluir carne de pollo y esporádicamente lechón.
En lugares especializados y sobre todo en el interior de la región, es común
clavar terneros, corderos o chivitos enteros en estacas, que se van asando lentamente
al calor de las brasas.
El condimento típico del asado es el chimichurri, que es una especie de salsa
sabrosa que se compone de diferentes especias y vegetales naturales, como el
ajo, pimiento rojo, perejil, orégano, ají, tomillo, cebolla y laurel; mezclados
con agua, vinagre, azúcar, sal y aceite. Esta comida regional se acompaña de
sabrosas ensaladas de lechuga, tomate, cebolla, zanahoria, huevo duro y papa,
por nombrar sólo algunas. El vino tinto es infaltable para esta ocasión.
La empanada es otro alimento típico. Es una especie de pastelito, que puede
freírse o hornearse, y se rellena con carne picada o cortada a cuchillo que
se la combina con cebolla, aceitunas o pasas de uva. También hay de pollo, jamón
y queso, queso y cebolla y también de humita (choclo).
Los pescados también son muy consumidos, sobre todo en las localidades sobre
la costa del Océano Atlántico, y sobre los grandes ríos y lagunas. El pejerrey,
la merluza, el lenguado y otros peces son muy apreciados. Las paellas y el arroz
con mejillones son muy populares.
En cuanto a los dulces, las facturas son típicas para acompañar el desayuno
o la merienda. Estas masas se compran generalmente por docenas y se consumen
en todo el país, consiguiéndose en cualquier clase de panadería. Son pequeños
bollos horneados de diferentes formas, y que pueden contener diferentes rellenos
(crema pastelera, membrillo, y dulce de leche son los más comunes). Entre las
numerosas variedades podemos mencionar las tortas negras (con cobertura de azúcar
moreno), las medialunas (que pueden ser de grasa o manteca), los conocidos vigilantes
o bolas de fraile (fritas; de harina, huevo, azúcar y leche), y los churros
(también fritos, que pueden estar rellenos con dulce de leche o crema pastelera,
y espolvorearse con azúcar).
Actividad Económica
La región se destaca por el cultivo del
grano de trigo y maíz en gran escala, como así también la avena y la cebada.
El lino es una destaca oleaginosa y fibra textil. En esta zona, denominada a
principios del siglo XX como el granero del mundo, se destaca también el cultivo
de la avena, el centeno, el mijo, el girasol, el sorgo y la soja.
En la zona del delta se aprecia la explotación forestal y las plantaciones de
cítricos y de hortalizas.
En la región pampeana, el ganado vacuno encontró su mejor lugar para su reproducción
y desarrollo, destacándose las siguientes razas: Shorthorn (de origen inglesa
y color rojizo) Aberdeen Angus (de origen inglesa y color negro), Hereford (de
origen inglesa y cabeza blanca), Holando Argentina (de origen holandesa y suiza,
color blanca con manchas negras, muy apta para producir leche), el Cebú (origen
indú, que se adaptó en las zonas calurosas), brindando carnes rojas de primera
calidad.
Los cortes más típicos que se utilizan en la gastronomía argentina son lomo,
bife angosto, bife ancho, asado y vacío, que se recomiendan solicitar en cualquier
restaurante o parrilla de asado criollo. La carne se hace en la parrilla, en
cruz o asador, con cuero o sin él.
La pesca es de importancia, a causa de los numerosos cauces fluviales, aguas
interiores y la enorme costa marina que se extiende sobre al Océano Atlántico.
La producción industrial de esta región es la más importante del país, abarcando
los rubros más variados. Está ubicada fundamentalmente en el conurbano de la
ciudad de Buenos Aires, y en otros polos industriales como Bahía Blanca y San
Nicolás de los Arroyos.
|